La fuerza de la fotovoltaica está en su número


Hace un año el Ministerio de Industria, decidió echar un pulso al sector fotovoltaico.

Así que, sin ningún miramiento, “cogió” a los propietarios de más de 50.000 instalaciones fotovoltaicas y rompió su “contrato” de forma unilateral. Publicó una nueva regulación, que conformó un cuadro muy cercano a una estrategia “perversa” ideada para...

dificultar la Defensa de los inversores afectados,

al combinar medidas retroactivas entrelazadas en normas de distinto rango. De los efectos de las mismas, lo más perentorio es la solicitud de indemnización por daño patrimonial. Para hacerlo sin riesgos de que se alegue prescripción, el plazo expira dentro de 8 días.

Pero, ¿Por qué eligió el Ministerio esta estrategia?

Desde el año 2004, se alentó la entrada de pequeños inversores en el sector, inversores que jamás hubieran puesto su dinero si no hubieran tenido el respaldo de un Real Decreto.

El Ministerio sabía que estos inversores, que debían atender las cuotas de sus préstamos, iban a tener muy limitada su capacidad para defenderse, sobre todo si se aplicaban recortes súbitos de primas que iban a mermar brutalmente sus recursos económicos.

Repartió un paquete de medidas en dos lotes para llevar uno de ellos, nada menos que a un Real Decreto Ley de forma que los afectados no pudieran recurrirlo de forma directa. Días antes, a las tecnologías eólica y termosolar se les había limitado , (solo de forma “anecdótica”) también sus horas de funcionamiento en un Real Decreto. Para la fotovoltaica se eligió un recorte brutal y con rango de Ley, lo cual no había nunca sucedido antes. Pensar que no existió intencionalidad sería de ingenuos.

Pero el colectivo fotovoltaico tiene una herramienta poderosa de la que no disponen otras tecnologías. Es su número

…y también su diversidad.

Una adecuada batalla en todos los frentes de pequeños y medianos inversores, nacionales y extranjeros, en los medios y en los tribunales, ha dado ya algunos tímidos resultados y podrá traer algunos otros más importantes.

Las acciones de Defensa en los tribunales son fundamentales para conseguir ese objetivo.

¿Cómo está haciendo valer el sector su fuerza?

El pasado mes de enero se interpusieron por Asociaciones y particulares, decenas de recursos directos contra el RD 1565/2010 que recorta la vida útil de las instalaciones fotovoltaicas que están ahora en fase de elaboración de escrito de conclusiones de las partes.

Siguieron las Quejas planteadas ante la Comisión Europea para que abriera un procedimiento de infracción a España por los recortes de carácter retroactivo a la retribución del sector fotovoltaico, así como las demandas ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo contra el RD Ley 14/2010 en aplicación del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

También entablaron batalla los fondos de inversión extranjeros solicitando indemnizaciones mediante arbitraje internacional.

Algunas Comunidades Autónomas, hasta ahora tres de ellas, han planteado además recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional.

Y ahora es el momento de las acciones individuales, de la demostración de la fuerza del sector. No hay que olvidar además, que una respuesta contundente de todo el colectivo fotovoltaico, evitará la tentación del Gobierno de imponer nuevos recortes.

Es cierto que la defensa sería imposible económicamente en una situación normal, pero los precios que ya hoy se ofrecen por ello son verdaderamente asequibles, son precios para “no quedarse fuera”.