El kWh número 1645 de José Ramón

(Historia basada en hechos reales)

José Ramón compró en Toledo una pequeña planta fotovoltaica de menos de 10 kW estando vigente el RD 661/2010. Su instalación es de una potencia pico un 15% superior a la nominal y es de seguimiento a un eje.

El pasado 20 de agosto José Ramón atravesó su particular barrera de los 1.644 kWh...

, la línea roja que separa los kWh -por cada kW nominal de su planta-,  que puede vender con derecho a prima equivalente, de los que no tendrán ese derecho.

Se pregunta por qué su kWh nº 1645 debe sufrir tal discriminación.

José Ramón realizó una inversión con riesgo para producir energía verde y por ello se le primó. Ahora no llega a comprender como su kWh nº 1645, que es tan verde como el primero, va a ser pagado al mismo precio que el que produzca la central eléctrica más contaminante de España.

¡Pero carajo, si es solo agosto!, se lamenta José Ramón...

Otros, con instalaciones parecidas pero situadas en zonas con mejor radiación cruzaron la línea roja aún antes, en las primeras semanas de agosto. La “nube” pasará algo más tarde por otras zonas con peor radiación o sobre instalaciones con menos potencia pico sobre la nominal, pero llegará a casi todas las más de 50.000 plantas acogidas al RD 661/2007 y a muchas de las 4.000 acogidas al RD 1578/2008.

Este es solo el tercer año de funcionamiento, y en solo ese tiempo José Ramón ya ha visto como han recortado la vida útil de su instalación a 30 años, cuando solo hace 3  le prometieron que podría vender electricidad mientras su instalación estuviera en funcionamiento. Él ha oído que hay centrales nucleares que llevan, no 30, sino 41 años funcionando, que están más que amortizadas  y a las que también pagan cada kWh al mismo precio que los suyos.

José Ramón empieza a pensar que “cometió pecado” el día que se volvió fotovoltaico, porque si no, no se explica todo lo que le está pasando en tan poco tiempo. Entiende que España está mal, pero sufre pensando que por qué esto le pasa a él con sus 3 años de productor con préstamo recién firmado, y no al productor nuclear de los 41 años  funcionando con todo pagado. No le importaría contribuir a mejorar la situación de crisis del país, pero no desde agosto. Él no ha oído nada de que los que dirigen el Ministerio hayan dejado de cobrar desde ese mes.

Pero lo tiene más que pensado, no se quedará quieto. Es pequeño, pero no estará entre los que se esconden pensando que otros lo arreglarán o que la solución caerá del cielo. Este es un abuso que traspasa en mucho lo razonable y qué algún juez o político lo entenderá si son muchos los que recurren –piensa él. Prefiere que le recuerden entre los que al menos lo lucharon, y no entre los que dieron por bueno el recorte y esperaron con resignación al siguiente.